-Pensad en todo lo que os viene a la mente cuando vean este titulo... quizas esfuerzo, paciencia, calor... en fin eso os lo dejo a la imaginación. espero os guste mi poema-.
Quiero ser en tu vida...
un nido de pájaros
una gaviota en vuelo
una fruta a punto de care del árbol
Quiero ser en tu vida...
un sorbo de agua en el desierto
una dulce mentira, un beso
Quiero ser ...
lo que has deseado siempre
y nunca has tenido
ser tu refugio, tu abrigo
Quiero ser tu amiga...
y... que cuentes conmigo
Quiero ser tu discípula
y aprender todas las cosas
que no he aprendido...
que sueñes y fantasees conmigo
cualquier cosa estoy dispuesta
a hacer contigo...
Proyectarnos en el tiempo
y cuando el destino
decida separar nuestros caminos...
...mirar atrás sin rencor ni olvido
Quiero ser una huella en tu alma
y en tu cuerpo... una gota de rocio.

Hola, precioso y delicado escrito...el amor, razón de vivir...
Cariños.
..una gota de rocio que te recorra toda como mis labios..libando el amanecer de tu piel desnuda...Deseando tu pelo al viento llenando de oasis las dunas de mi desierto. Abrazándote como sombra para darte refugio..y despues..partiendo del nido llevándome huellas de ti..en mi alma y en mi cuerpo.
Muy bonito!!!!! La verdad que me sentía identificada con lo que escribes... Me gustaría ser su pareja, su amiga, y por ahora no tengo nada :((((
yo tambien me siento identificada,amiga!!
por fin he podido acceder a tu blog, ya que tengo un revoltijo de amigos quen me lio yo sola, y en tus comentarios no ponias enlace (ya me estaba entrando a preocupar!!!)
bueno,a lo del poema: es muy bonito como expresas el amor a una persona..que es universal...me encantó!!!
un besazo enorme
Quere ser todo para una persona, es la entrega más dulce.
Un poema lleno de sensibilidad y belleza.
gracias por tus escritos.
Besos
Amigos... ¡Salud!! -por el placer de haberlos conocido- a los aqui presentes y a los demás, son ustedes mi grata compañia, gracias por tan lisonjeros comentarios. Los dejo con esta máxima:" El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio."
Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.