AUSENCIA...
Penetró mi corazón
cual frio de duros puñales,
lo hirió, lo llenó de dolor...
y lo convirtió en pesares!
¡Ya no soy su pradera ondulante!!
ahora su horizonte es azúl...
todo cielo, todo angeles
seguiré siendo Yo,
pradera,
lecho de otras flores
seré fiel como pocos...
sanará mi dolor
volveré a soñar,
a sentir fé a raudales!
juanit@








argivo dijo
El amor y su dolor. Herida que sangra. Restañar y volver a creer. Esa es la vida
Extrñándote. Argivo
6 Junio 2008 | 07:40 PM